¿Qué comer cuando estás embarazada?

 
 

Cuando una mujer descubre que está embarazada aparecen un montón de emociones y dudas, todas a la vez, así de intenso es.

Es posible que este no sea tu primer embarazo y recuerdes más o menos cómo te cuidaste en tus anteriores embarazos, pero si es el primero lo más fácil es que vayas bien perdida.

 

Es tan importante saber lo que necesitas comer como lo que no deberías ni probar. Empezamos la lista

· Frutas y verduras: puedes comer todo tipo de frutas y verduras. Mi recomendación es que tiendas a comer productos de agricultura ecológica siempre que sea posible. Aún y así, se tendrían que lavar muy bien antes de consumir o pelarlos ya que así evitamos el consumo de los productos tóxicos que echan en los campos como insecticidas y plaguicidas. También hay que sacar toda la tierra para evitar la bacteria E. Coli. Verás que es posible que te apetezca mucho comer fruta, más que lo habitual en tu vida de no-embarazada. La razón de este fenómeno

· Carnes: tanto la carne roja como las blancas, es súper importante que estén bien hechas. Tampoco es momento de sushis, de esta manera disminuimos el riesgo de contagio por toxoplasmosis, una infección tóxica para el feto si la contraes durante el embarazo. Por esta misma razón se recomienda no tomar embutidos - que no hayan sido congelados previamente, hecha la ley, hecha la trampa ;) - a menos que una analítica confirme que ya has pasado la infección por lo que estás inmunizada. No obstante, ante la duda siempre siempre hay que prevenir.

· El pescado: mejor congelado en ultramar y pescados pequeños. La razón de esta restricción es el parásito Anisakis, que es una especie de gusanillo que vive en las vísceras de los peces y que una vez muerto pasa a la carne. Al haber sido congelado en ultramar, no les da tiempo a atravesar la barrera del sistema digestivo y te aseguras que no lo encontrarás en la carne. Por otro lado, el frío de la congelación lo mata. Es por esta razón que se recomienda que el pescado comprado fresco también se congele, aunque muchos congeladores no bajan la temperatura lo suficiente como para matarlo. 

El pescado se recomienda que sea azul y de pequeño tamaño. Por un lado azul por su predominio en aceites grasos esenciales, y de pequeño tamaño por que tienden a tener menor acumulación de metales pesados.

· Frutos secos y semillas: Los frutos secos son muy socorridos durante el embarazo porque aportan muchos nutrientes, son pura proteína y ácidos grasos esenciales (si no están tostados, si no son aceites fritos y por lo tanto no recomendados). Puedes llevar siempre un puñadito en el bolso para aquellos momentos de flojera o de merienda.

· Cereales integrales: Los cereales integrales son tu gran aliado. Por un lado sacian bastante más que los refinados, por otro lado te aportan fibra, imprescindible para un correcto tránsito intestinal, sobretodo cuando la progesterona hace de las suyas ralentizando el funcionamiento de los intestinos por el bien del bebé. Los cereales integrales son una fuente excelente de nutrientes como vitaminas, calcio, magnesio, hierro, fósforo, selenio, zinc... vamos, un montón de antioxidantes.

· Legumbres: Las legumbres son una fuente fabulosa de proteina (que al no ir asociada a grasa saturada -como la carne- no engorda ni satura el sistema cardiovascular). Además, también te aportan un montón de vitaminas del grupo B como el famoso ácido fólico y también otros nutrientes como magnesio, zinc, hierro, potasio, fósforo... Son un tesoro de nuestra cultura y tenemos que aprovecharlo.

· Fermentados: los productos fermentados de manera tradicional como el chucrut, los pepinillos, el kimchi.. son muy buenos por su aporte en bacterias probióticas y por la fibra prebiótica (aquello de lo que se alimentan las bacterias probióticas). Estas bacterias son imprescindibles para un buen funcionamiento de los órganos y serán súper importantes para tu bebé en el momento de su nacimiento. Determinan la salud a largo plazo en la vida de una persona, así que te interesa tener una flora súper bien cuidada en este momento de tu vida.

· Agua: Qué decir del agua, pues que es media vida y que es lo mejor que puedes tomar para calmar la sed. Mucho mejor que cualquier zumo concentrado y rico en azúcares y que según qué infusión. De hecho hay que tener cuidado con las infusiones ya que la mayoría no están permitidas durante el embarazo. Las que se tiene constancia de que son inofensivas son el rooibos, el kukicha y el jengibre en el caso de nauseas de embarazo.

· Lácteos: los productos lácteos son recomendados bajo mi punto de vista con moderación y siempre que no estés pasando por un momento de infección por cándidas o exceso de mucosidad. En mi consulta para la fertilidad suelo hacer restricción de los productos lácteos, pero una vez conseguido el embarazo, a menos que haya una causa autoinmune subyacente, suelo sacar todas las restricciones y pedir moderación. En cualquier caso, durante el embarazo no se recomienda el consumo de lácteos sin pasteurizar, por la misma razón que no se toma la carne cruda, y es que es mucho más fácil contraer una infección por un producto no pasteurizado o cocinado. Para saber si está permitido o no un queso, tiene que poner claramente en la etiqueta que está hecho a base de leche pasteurizada.