Lo que puedes hacer ante la infertilidad secundaria (o el deseo de un nuevo hijo)

infertilidad secundaria

 

Hay algo que veo que se repite en las parejas que han vivido la infertilidad en sus propias carnes: después de conseguir tener el primer bebé no ponen ningún tipo de precaución para que el segundo llegue cuando tenga que llegar. Al fin y al cabo, seguramente lleven bastante tiempo deseando ampliar la familia y es posible que sientan que se acaba el tiempo.
Sin embargo, la situación suele ser diferente en las parejas que han conseguido el primer embarazo con facilidad. La distancia entre hijos es algo que se planea y calcula con más o menos previsión, como si se tuviera bajo control la propia fertilidad.

Ese suele ser el escenario en el que aparece por sorpresa la infertilidad secundaria.

La infertilidad secundaria es la dificultad de conseguir un embarazo saludable cuando ya se tiene uno o más hijos. Lo cierto es que haber sido madre con facilidad en el pasado no es garantía de que en el futuro será igual de sencillo. El paso del tiempo y desgaste de la crianza puede llevar tanto al hombre como a la mujer a un empeoramiento de su salud general y reproductiva.

 

¿Cuáles son las causas de la infertilidad secundaria?

Aunque cada caso es un mundo, lo más habitual después de tener un hijo es sentir que has envejecido.

Sí, este desgaste es el precio a pagar por los meses seguidos de noches sin dormir y el resto de cambios que conlleva criar un hijo.

El tiempo libre se reduce considerablemente y puede ser una odisea encontrar el tiempo y la energía para hacer ejercicio como antes.

Por otro lado está la dificultad de la conciliación laboral con la vida en familia, que eleva el estrés diario y disminuye el tiempo que te queda al final del día para reposar y conectar contigo misma y con tu pareja.

Para ser sincera del todo hay que añadir que la frecuencia de las relaciones sexuales también suele verse disminuida en relación a la época sin hijos, y esto ¡es un imprescindible para procrear!.

Además ya no hay el tiempo que se tenía antes para cuidar de la alimentación y a menudo la dieta se basa en “qué cocino para salir del paso” en lugar de “qué necesito comer para nutrirme como necesito”.

Como punto de partida nos encontramos una pareja más mayor, más cansada, peor nutrida, en peor forma, con menos autocuidados y espacio personal y menos tiempo de pareja que antes de tener el primer hijo.

 

¿Cuándo es importante buscar ayuda?

Si sientes que desde que tuviste a tu primer bebé no has vuelto a sentirte fuerte y saludable; si han aparecido síntomas o se han agravado algunos problemas de salud que antes también padecías pero en menor intensidad; si sospechas que tus hormonas no están en equilibrio o tus ciclos no son todo lo saludables que deberían, te recomiendo que mejores tu salud antes de buscar otro embarazo.

Si por contra, ya estáis en la búsqueda y os está costando más de lo normal, la revisión con Medicina China es casi obligatoria.

Con un buen tratamiento de Medicina China puedes volver a sentirte enérgica, tranquila y preparada para volver a iniciar la aventura de traer vida al mundo.
Dicho esto te propongo una lista de consejos a poner en práctica si te ves identificada con en estas situaciones:


1- Mejora el descanso nocturno acostándote un par de horas antes de la media noche.
Sé que es más fácil decirlo que hacerlo y que las horas de la noche antes de acostarse pueden representar el único momento del día donde puedes distraerte un rato.

Mi consejo es: este es el típico momento del día donde lo que una siente que necesita es distraerse y relajarse. Una manera de relajarte fomentando una mejora en el descanso nocturno puede ser apagando todas las pantallas antes de la cena, y aprovechar el momento de paz de después de cenar para el contacto. Un masaje de pies (suave, ¡estás haciendo la digestión!) con un poco de aceite de almendra y esencia de lavanda te ayudará a bajar revoluciones y dejar ir la tensión. Se puede hacer en forma de automasaje o intercambiándolo con la pareja.


2- Ponte en forma. El embarazo y los meses de llevar bebés en brazos desplazan el eje del cuerpo y debilitan tanto la musculatura abdominal como la posición de los hombros y de la pélvis. Una revisión con tu fisioterapeuta de suelo pélvico te puede dar una idea sobre tu estado y puedes salir con ejercicios para hacer en casa tanto para ganar conciencia corporal como para mejorar cualquier debilidad muscular.

Mi consejo es: Pide hora para una revisión de suelo pélvico y dedícate un espacio semanal (a poder ser distribuido durante la semana) para fortalecer tu cuerpo. No esperes a ponerte en forma durante el embarazo, ya que siempre pueden haber sorpresas.

3.- Hidrátate tomando agua y solamente agua. El interior de tus células está compuesto de agua y es el principal componente que necesitan los órganos para poder llevar a cabo sus funciones. Tus riñones necesitan agua para poder evacuar los solutos acumulados en tu cuerpo. Si tomas otro tipo de bebidas, haces trabajar más a estos órganos tan relacionados con las funciones reproductoras. Junto con el descanso y una dieta limpia y ecológica, es la mejor manera de ayudar a mantener el cuerpo limpio de tóxicos y fomentar una fertilidad saludable.

4.- Lleva una alimentación lo más natural posible y siguiendo la cocina de temporada. Evita los productos que vienen envasados y procesados. Cuanto más lejos estén los alimentos de la fuente de origen más ingredientes innecesarios ingieres y más le cuesta a tu organismo digerirlos, asimilar los nutrientes que queden, excretar los aditivos y excesos y mantenerse saludable.

5.- Incluye la acupuntura y la fitoterapia en tus cuidados personales. Te ayudarán a reequilibrar el funcionamiento de tus órganos internos que son quienes cargan con el peso del desgaste de la crianza. Tu digestión, tu estado nervioso, tu espalda, la capacidad de dormir relajada y profundamente… con los cuidados adecuados todos estos elementos pueden volver a ser lo que eran e incluso estar mejor que antes de tu primer embarazo.
Traer una vida a este planeta es un acto de responsabilidad que te requerirá de mucha dedicación y entrega. Es por esto que estar bien en tu propio cuerpo es de máxima importancia tanto si tienes problemas para conseguir un embarazo como si no los tienes.


¿Te gustaría saber en detalle qué más puedes hacer?

Pídeme hora y hablaremos de tu caso particular.

No hay dos personas iguales, y aunque todo lo que te aconsejo en este blog es aplicable a todo el mundo, siempre hay aspectos específicos que es importante tratar individualmente.