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Guía para el autoconocimiento de la fertilidad femenina

 
 
 
 
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¿Sabías que hay mucho que puedes hacer para mejorar tu fertilidad y conseguir tener un bebé de manera saludable?

Las dificultades para conseguir un embarazo que llegue a término pueden crear una montaña rusa de frustración, ansiedad, dudas, resentimiento en la pareja y otras tensiones en tu círculo familiar y de amistades.

Después de ver pasar por mi consulta a numerosas parejas estancadas en este mismo punto de la vida decidí que tenía que hacer algo.

Es por esta razón que he creado esta guía, para que cualquier mujer que desee quedarse embarazada pueda recurrir a ella y saber que está haciendo todo lo posible no solo por mejorar su fertilidad si no también para mejorar su salud global (lo cual es muy interesante si te planteas ser madre en un futuro próximo).

Estoy segura de que si estás leyendo esto ahora mismo es porque quieres ponerte las pilas y hacer todo lo posible para conseguir quedarte embarazada y darle la bienvenida al nuevo miembro de la familia a quien le entregarás tu corazón por el resto de tus días.

Pero para eso primero tienes que resolver algún que otro problema de fertilidad.

Tú sabes mejor que nadie que puede ser muy doloroso ver cómo pasan los meses mientras se diluyen cada vez más tus esperanzas de ser madre en esta vida.

He visto a muchas mujeres pasar por lo que tú estás pasando.

 

 

 

 

A lo largo de mi práctica clínica he podido ver que la mayoría de los problemas de fertilidad vienen por alguno de estos tres puntos principales: 

1 · Problemas de calidad de ovocitos y esperma.

2 · Problemas en la implantación.

3 · Problemas de estrés y ansiedad que dificultan cualquiera de los dos puntos anteriores.

 

Si tus problemas de fertilidad tienen que ver con alguno de estos puntos esta puede ser la guía que te ayude a conseguir tener un bebé en un futuro próximo.

En tan solo unos momentos voy a enseñarte todo lo que puedes hacer para mejorar tu salud reproductiva, de manera metódica y práctica, para que al fin tu salud deje de interponerse en tu camino de crear una familia.

 


 

Antes de ir más allá, quiero dejar algo claro.

Todas las indicaciones que encontrarás en esta web tienen la intención de mejorar tu salud reproductiva pero no sustituyen ningún tratamiento médico.

Si tienes dudas de si alguno de estos puntos puede perjudicarte, consúltalo con tu médico antes de ponerlos en práctica.

Del mismo modo, antes de tomar cualquier fórmula de fitoterapia china es necesario que un/a terapeuta cualificado/a te haga un diagnóstico energético y te recomiende la fórmula que mejor se adapte a tu estado.

Por otra parte también es importante que tengas claro que lo que haces con tu salud es tu responsabilidad y sólo tú puedes comprometerte contigo misma y cambiar tu estilo de vida por otro más saludable que mejore tu fertilidad.

Lamentablemente no tengo una varita mágica que deje embarazada a todo aquel que toque, pero sí puedo afirmar que mejorando tu salud puedes vivir de una manera más saludable todo lo relativo a un problema de fertilidad.

Si tienes la voluntad de hacer cambios en tu estilo de vida, tienes que saber que no siempre es fácil, ni siempre lo conseguirás al 100% ni de un día para otro.

Los hábitos se generan con la práctica y disciplina. Encuentra una motivación sincera que te estimule a dar cada paso y te será más fácil decir que no a aquellos hábitos tóxicos que has cultivado hasta el día de hoy. 

Cuidarse requiere de rigor pero si hay rigidez puedes quebrarte a medio camino. 

Permítete fluir y déjate sentir qué es lo mejor para ti en cada momento, pero no seas demasiado blanda contigo misma o te será muy difícil retomar cualquier tipo de rigor en tu estilo de vida saludable.

Y dicho esto, ¡allá vamos!

 

 

 
 
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1 · Prepárate (he aquí el secreto)

 
 

Por experiencia sé que cuando una pareja decide crear una familia, poco margen hay para la preparación: la decisión está tomada y las leyes de la física y la química hacen que cualquier ovulación sea buena para intentarlo.

Lo cierto es que este es un error común que lleva a muchas parejas a agotar la paciencia y sentirse miserables antes de tiempo.

El sueño dorado de quedarse embarazada a la primera está a la orden del 25% de probabilidad en una pareja sin problemas de fertilidad, y coincidirás conmigo que intuir problemas de fertilidad por el tiempo que llevas decepcionándote es un método de diagnóstico bastante cruel.

Así que para evitar que esto pase lo mejor es prepararse previamente.

Mi primera recomendación es que lo des todo durante 6 meses revisando tu estilo de vida y haciendo los cambios que sean necesarios para llevar una vida armónica que se refleje en tu salud y la de tu familia.

¿Por qué 6 meses? Esta es una buena pregunta, al fin y al cabo ¿quién tiene 6 meses cuando lo que quieres es estar embarazada ya?. 

 

Hay varias razones para esto.

Una buena preparación puede ayudarte a mejorar la función ovárica y mejorar tus niveles de FSH y hormona Antimuleriana, es decir, tu reserva ovárica (¡SÍ! Se puede mejorar!). También puede ayudar a que tu útero esté en un momento idóneo, de manera que el endometrio tenga el grosor óptimo para que se dé la implantación.

Equilibrar tu estado energético también puede tener un impacto muy positivo y relevante sobre tu sistema inmunitario y la coagulación de la sangre, elementos muy importantes a valorar en el caso de fallos de implantación y abortos recurrentes.

Si decides seguir adelante, prepárate para entregar tus resistencias y empezar a hacer cambios en tu estilo de vida. Al fin y al cabo, cuando tengas un bebé tu vida cambiará por completo y ni siquiera serás tú quien controle esos cambios así que por qué no empezar ahora que aún eliges tú.

Por otra parte, no puedo asegurarte cuándo vas a quedarte embarazada ni bajo qué método. De verdad que no te digo esto para desanimarte, si no para que te conectes y te empoderes, porque la verdad es que la maternidad es un camino de aceptación y entrega: un aprendizaje constante incluso antes de estar embarazada.

La primera: El cuerpo necesita un tiempo para hacer visibles ciertos cambios en la salud.

La segunda: Esto va de huevos. El viaje que emprende un folículo primordial hasta convertirse en un óvulo maduro y útil para la concepción es de más de 150 días, es decir más de 5 meses. Un aumento en la vitalidad de tus células durante este tiempo repercutirá de manera positiva en la salud de tus óvulos. Cuanto más sanos estén tus óvulos más saludables serán tus embriones y esto es un factor clave para conseguir un embarazo saludable.

La tercera: La salud del ciclo menstrual de una mujer se ve a lo largo de todo el ciclo. Los cambios significativos se suelen dar al cabo de varios ciclos y no se puede decir que se hayan consolidado hasta que no sean recurrentes a lo largo de varios ciclos más.

Ahora bien, esto no significa que tres meses, dos meses o incluso un mes de tratamiento y estilo de vida saludable no puedan tener un impacto inmediato sobre tu fertilidad.

Todo lo que hagas por mejorar tu salud antes de un ciclo de reproducción asistida o un embarazo natural tendrá reflejo de una manera u otra, pero es evidente que cuanto mejor sea tu salud más probabilidades de éxito tendrás y esto, en la mayoría de los casos, lleva su tiempo.

 
 
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2 · Aprende a reconocer tus signos de fertilidad

Todas las mujeres en edad fértil deberíamos llevar al día un diario menstrual.

 

Llevar un diario de nuestro ciclo con mayor o menor detalle, me parece que una práctica de responsabilidad para con una misma, ya que a través de toda la información que puedes recoger a lo largo de un ciclo se puede llegar a identificar posibles cambios patológicos.

En el caso de la mujer que desea lograr un embarazo es aún más relevante ya que puede ser de gran ayuda.

Para poder completarlo a conciencia es necesario que conozcas las posibles variables que puedes encontrar y su significado.

Para esto, he escrito unos artículos que espero que te sean útiles para identificar tus signos de fertilidad y las posibles anormalidades que se estén produciendo en tu cuerpo (a pesar de que la mayoría de las veces son aspectos que se repiten “de toda la vida”. Habitual no significa saludable).

 

Elementos imprescindibles en tu diario de fertilidad

Aunque este diario se puede llevar a cabo tanto para mejorar tu fertilidad y conseguir un embarazo, es súper práctico también para llevar a cabo lo que se llama anticoncepción natural, es decir: sabes cuando eres fértil y cuando no lo eres, por lo que puedes darle el uso que más te convenga en cada momento.

a) La menstruación.

b)Temperatura basal

c) Flujo cervical y posición del cérvix


 

La Menstruación

 

Si bien tener una regla de libro no es imprescindible para conseguir un embarazo natural (todas tenemos esa amiga que se queda embarazada sin buscarlo teniendo una regla terrible), tener una menstruación equilibrada es el primer paso para mejorar tu fertilidad. 

Adolescentes y mujeres de todas las edades tienen una idea negativa de la menstruación. No dejo de sorprenderme cada vez que en algún foro leo “la warry” para hablar de la regla. Me parece que es un malentendido verla como el enemigo, sea cual sea el momento reproductivo de una mujer.

Aquí va un mensaje para las marcas de compresas y tampones:

¡Basta ya de hacernos sentir que la regla es algo que debemos disimular!

Sigamos. El sangrado menstrual marca el inicio de un nuevo ciclo, una nueva oportunidad para conseguir un embarazo, para sanarnos de los estragos del ciclo anterior.

Las mujeres que no hemos menstruado regularmente durante años solemos valorar mucho cada regla, sobretodo (sí, sobretodo) al buscar un embarazo. Así que puedes sentirte afortunada por tu regla, ¡significa que aún hay esperanza!

En relación a la regla, todos los síntomas y variaciones que existen hablan de diferentes síndromes o estados energéticos. La clave es conocer tu estado actual, tus tendencias y qué hacer para ir hacia el equilibrio.

Según la Medicina China, una menstruación saludable es aquella que llega puntualmente cada 28 días (ni 27, ni 30), se inicia con un sangrado fluido de color rojo vivo, continúa a lo largo de 4-5 días sin la aparición de coágulos ni restos de sangre seca (manchado marrón).

Las cantidades del sangrado varían en función del día, siendo los tres primeros los más abundantes pero sin ser una hemorragia, el cuarto y el quinto normalmente el flujo es menos abundante y cuando se acaba lo hace de golpe y sin pasar por tonos marrones ni rosados. La sangre tal cual llega, se va.

 

 

Una menstruación saludable no debería doler, ni el día antes, ni el primer día ni el último. Menstruar no duele. Cualquier signo de dolor, mareo, fatiga intensa, nauseas etc es señal de desequilibrio energético y se puede aliviar y corregir con la ayuda de la Medicina China.

De la misma manera, una menstruación saludable no debería oler mal. Ni olor a pescado ni a carne podrida, el olor saludable es olor a sangre fresca.

A lo largo del ciclo no debería darse ningún tipo de pérdida de sangre, ni con la ovulación, ni en los días previos a la regla.

Los cambios hormonales que tienen lugar durante cada fase del ciclo hacen que pasemos por diferentes fases a nivel emocional.

Es normal y saludable sentirse más extrovertida y con la libido más alta en los días previos a la ovulación, y que durante la menstruación estemos en un periodo de recogimiento y ganas de introspección. Más allá de estas sensaciones, lo tipico de deprimirse, llorar sin motivo aparente o sentirse irritable no son signos de armonía y no es obligatorio tenerlos.

Estas sensaciones tanto durante la ovulación como durante la menstruación son señales de desequilibrio sobretodo a nivel del hígado, el cual tiene mucho que ver con tu salud hormonal.

 

A modo de resumen, una regla saludable:

· Llega puntualmente cada 28 días.

· No duele en ningún momento.

· Sólo huele a sangre fresca (ni a pescado ni a podrido).

· Dura entre 4 y 5 días, llega de golpe y se va de golpe.

· No hay pérdidas más allá de estos días.

· El color de la sangre es rojo vivo, sin coágulos.

· Durante la menstruación puedes necesitar un recogimiento e introspección, y durante la ovulación puedes sentirte más extrovertida y creativa.

· No viene precedida de unos días en plan ogro. El síndrome premenstrual está normalizado socialmente pero no es signo de un ciclo saludable.

 

¿ Tus reglas son así? Si la respuesta es afirmativa: ¡enhorabuena! De lo contrario ya sabes por dónde necesitas empezar antes de quedarte embarazada, ya que cada una de las variaciones patológicas pueden convivir perfectamente con problemas de fertilidad.

 


La temperatura basal

 

El ciclo hormonal se manifiesta en la temperatura que tenemos al estar en reposo absoluto, por lo que medirnos esta temperatura nos sirve para detectar la ovulación con muchísima precisión, además de poder ver cómo están nuestros niveles de progesterona, o poder sospechar de alguna alteración de la tiroides, por ejemplo.

En la actualidad he encontrado que están saliendo diferentes aparatos para medir la fertilidad a partir de la temperatura basal y otras constantes. Para mi gusto son aparatos bastante caros (entre los 200 y 300€) pero me parecen iniciativas muy interesantes de cara a la concepción y la anticoncepción femenina.

Ójala en un futuro aparezcan más y la ley de la oferta y la demanda ponga el precio en un lugar más accesible. Mientras tanto, tu termómetro es tu gran aliado.

Lo que estos inventos tienen es que piensan por tí, hacen la gráfica por tí y calculan el promedio de tus datos, nada que no puedas hacer tú con tu con un termómetro, un boli y un papel o una app.

La obtención de este dato se consigue tomándote la temperatura en estado basal, es decir en reposo absoluto y habiéndolo estado durante las últimas 3 horas (es decir, termómetro debajo de la almohada).

La gráfica que se obtiene habla directamente de tu equilibrio hormonal y energético, muy útil cuando hay problemas de fertilidad.

Imagínate que pudieras saber con bastante precisión cómo están tus hormonas cada mañana, sin necesidad de extraer ni una gota de sangre. Interesante, ¿verdad?, dale las gracias a tu termómetro. Te presento la tabla de temperatura basal.

Si bien es algo que en el sistema médico actual se le da entre poca y ninguna relevancia, la temperatura basal es y ha sido una manera de medir la fertilidad de las mujeres durante mucho tiempo.

 

El ciclo menstrual de la mujer consta de dos fases, folicular y lútea, separadas entre ellas por la ovulación.

En cada una de estas fases predomina una hormona (estrógenos y progesterona respectivamente).

La temperatura basal tiene la particularidad de reflejar el momento del ciclo de la mujer.

Es por esto que será diferente el patrón de cada una de las fases, según sea la hormona que predomina.

Si recoges estos datos a lo largo de todo el mes podrás ver qué días son tus días fértiles, si ovulas, si estás embarazada y un terapeuta en medicina tradicional china podrá detectar posibles alteraciones energéticas según sean las temperaturas en cada fase del ciclo.

 

¿Cómo son las temperaturas en un ciclo normal?

Los 4 días previos a esta subida de temperatura son los días fértiles.

Normalmente la ovulación sucede 14 días antes del primer día de la siguiente regla.

Si tus ciclos son de 28 días lo normal es que ovules sobre el día 14 y si tienes ciclos de 26 días lo más probable es que ovules el día 12. No obstante, no es algo matemático por lo que no está de más asegurarse haciendo un seguimiento con la temperatura basal durante algunos ciclos.

Lo más importante será que se den dos fases con temperaturas regulares, separadas cada fase de aproximadamente 0’5ºC, siendo la primera fase entorno los 36,5ºC y la segunda sobre los 37ºC.

Las particularidades de las temperaturas de cada mujer en cada ciclo hablan de su estado energético y es algo que tendrá que valorar un terapeuta considerando otros datos relevantes.

El cambio de fase se da en una subida de temperatura, normalmente tendría que ser de un día para otro y mantenerse alta. Esto significa que has ovulado.

Voilà! Ya lo tenemos!

 

¿Cómo se mide esta temperatura?

La temperatura basal se puede tomar a nivel axilar, bucal o vaginal, siendo el vaginal el más recomendable, aunque sea el más incómodo.

El termómetro que recomiendo usar es cualquiera que no sea digital, ya que la humedad los puede (y suele) estropear.  No obstante cada vez son más difíciles de comprar por lo que usa uno electrónico si no encuentras nada mejor (el mayor problema que dan es que la humedad los estropea con más facilidad).

Entonces necesitamos un termómetro analógico cuya temperatura haya sido bajada manualmente antes de meterte en la cama (dato importante), una noche de descanso, una hora de medición relativamente constante (y si no lo es, lo apuntaremos en el lugar donde anotes los datos), y una cuadrícula, un excel, una app menstrual o un cuaderno de toda la vida para guardar tu información.  Yo recomiendo la app Ovia Fertility (está para Android y Apple)

 

Hemos visto que la temperatura basal es la que tenemos cuando estamos en reposo absoluto.

Esto significa que tienes que haber estado durmiendo durante al menos 3 horas antes de tomártela y no vale hacer ningún tipo de gesto ya que la podría alterar.

Así que el termómetro que uses tiene que estar muy cerca de tu lugar de descanso y tienes que poder acceder a él sin incorporarte ni hacer malabares.

Tampoco vale si has ido a hacer pipí hace una hora, ni si te has semi-incorporado para beber agua.

No vale, hay que tomársela primero y luego hacer todo lo demás.

 

Un beneficio de tomarte la temperatura basal que me parece muy práctico es que puedes saber si estás embarazada o si simplemente estás en un ciclo donde has ovulado más tarde de lo habitual, por lo que se pueda estar alargando.

Si la temperatura postovulación se mantiene alta durante más de 14 días significa que estás embarazada.

Tomarte la temperatura basal no te tomará más de 5 minutos al día y te aporta información muy útil sobre tu estado.

Ahora bien, si estás viviendo con ansiedad la búsqueda de un embarazo, tomarte la temperatura cada día puede suponer un desgaste extra que es importante valorar.

 

Si te estresa más de lo que te ayuda entonces es mejor no tomarla.

 


La ovulación

 

El momento más esperado de todo el mes.  

Para muchas mujeres la ovulación es una evidencia física: notan sensaciones en los ovarios, un incremento de la libido, cambios en el flujo vaginal y los hombres que tienen alrededor son más atractivos que nunca.

Sin embargo, no todas las mujeres tienen este tipo de síntomas, por lo que se corre el riesgo de que la fecha concreta de la ovulación sea una incógnita.

Si esta es tu situación no te desanimes: hay maneras de localizar tu ovulación sin dejarte un dineral en la farmacia.

 

¿Por qué es importante localizar la ovulación? 

Para muchas parejas no es importante localizar los días fértiles de la mujer, ya que si sus óvulos y su esperma son saludables y sus relaciones sexuales son frecuentes fácilmente se dará el embarazo.

Sin embargo, cuando el embarazo parece que no llega, localizar los días idóneos puede facilitar la concepción.

 

Vayamos por partes… ¿Qué es exactamente la ovulación?

La ovulación es la liberación por parte del ovario de un óvulo maduro.

Para que este sea fecundado tendrá que encontrarse con esperma sano a lo largo de su recorrido por las trompas de Falopio y una vez fecundado seguirá viajando hasta el útero donde por fin anidará.

El óvulo sólo es fecundable durante unas horas - un periodo más largo en mujeres jóvenes y más corto en las más maduras- pasado ese tiempo ya no será posible fecundarlo y tocará esperar al mes siguiente.

 

¿Qué son los días fértiles?

Como he explicado antes, una vez el óvulo sale del ovario esperará poco a que entre en él un apuesto espermatozoide, así que cuanto menos se haga esperar mejor.

La naturaleza es sabia y ha dotado de una vida larga dentro del útero para los espermatozoides, quienes pueden durar hasta 4 días vivos dentro del cuerpo de la mujer mientras esperan a que salga el óvulo del mes. 

Esta ventana temporal está sincronizada con un tipo de flujo que se produce por las células del cuello del útero.

Este flujo, llamado flujo fértil o clara de huevo (por su aspecto elástico) termina de capacitar al esperma para que cumpla su función.

Sin el flujo fértil el esperma no sirve para fecundar el óvulo, lo cual es responsable del 10% de los casos de infertilidad.

Pues bien, si al limpiarte después de hacer pipí te encuentras con un flujo acuoso y elástico como un moco enorme ya lo sabes: estás en un momento fértil y pronto ovularás. Te lo explico a continuación con más detalle.

 


El flujo cervical y la posición del cérvix

 

Recuerdo una conversación a la hora del patio cuando iba al instituto.

Mi mejor amiga y yo, con 13 años, hablábamos medio en clave para que nadie más nos entendiera: ¿Era normal encontrarte la ropa interior mojada? Una vez más, la información brillaba por su ausencia.

A las dos nos pasaba lo mismo, pero no teníamos ni idea de por qué nos sucedía ni de si íbamos a morir inminentemente. Sólo el tiempo nos hizo entender que aquel no era un fluido peligroso.

Imagino que en la era de internet han cambiado muchas cosas respecto a mis tiempos de púber, pero todavía me encuentro en la consulta con mujeres que no saben lo que significan sus fluidos vaginales ni mucho menos cómo leerlos para entender en qué momento reproductivo se encuentran.

Lo de la posición del cuello del útero ya es otro nivel, no todo el mundo tiene ganas de andar palpándose el cérvix, pero ¿por qué no?.

Esta es otra manera de conocerte y aporta información valiosa sobre tu fertilidad.

 

¿Qué es el cérvix?

Es posible que hayas oído hablar del cérvix o del fallo cervical. No tiene nada que ver con la columna vertebral, sino con el cuello del útero, que es esa porción del útero que permite el paso del esperma hacia las trompas para que se dé la concepción.

El cuello del útero tiene un orificio que se abre durante la menstruación y la ovulación y se mantiene cerrado durante el resto del ciclo para prevenir infecciones.

De hecho, una de las técnicas de anticoncepción natural es autoexaminarse el cuello del útero. Y si sirve como método de anticoncepción, es porque permite evaluar si estás en un momento fértil.

Interesante, ¿verdad? Vamos a ver cómo puede ayudarte a conocer mejor tu fertilidad.

Los elementos a valorar en un autoexamen del cuello del útero son los siguientes: posición y consistencia, apertura del orificio y flujo. La posición del cérvix varia en función del momento del ciclo. 

Los ligamentos que sujetan al útero son sensibles a las variaciones de estrógenos que se dan justo antes de la ovulación. Así, en los momentos pre-ovulatorios el cérvix se encuentra en una posición alta, y una vez se ha ovulado vuelve a su posición baja. 

Esto es algo que notarás con la palpación y con la práctica aprenderás a identificar cuál es tu posición "alta" y cual es tu posición baja.

Otro elemento a evaluar es la consistencia. El cuello del útero puede sentirse duro como la punta de la nariz (firme), como la barbilla (medio) y como los labios en posición de dar un beso (blando).

La apertura también la podemos clasificar en tres estadios, siendo el más habitual durante el ciclo el cerrado, el de los días previos a la ovulación medio y abierto inmediatamente antes de la ovulación.

Lo más normal es encontrar el cuello del útero bajo, cerrado y duro > Señal de momento NO FÉRTIL, o alto, abierto y blando > señal de momento FÉRTIL.

En los estadios intermedios es que estás en transición y las fechas o la temperatura basal te dirá si transicionas hacia fértil o hacia no fértil.

Para evaluar estas variables hay que palpar el cérvix. Es impepinable. Para conocer tus particularidades tendrías que hacerlo durante varios ciclos.

 

Procedimiento para el examen del cérvix

En el caso de las mujeres que han parido, el orificio del cérvix puede estar agrandado como consecuencia de la dilatación durante el parto.

Para evaluar el flujo no es imprescindible hacer una palpación del cuello del útero, salvo en casos donde éste sea escaso.

Sin embargo, la mayoría de las veces es evaluable a simple vista con los restos que quedan depositados en la ropa interior, o en el papel higiénico.

En el caso que dudes de tener flujo fértil, lo mejor es que hagas la palpación del cérvix durante la ovulación o en días previos y recojas una pequeña muestra con el dedo. Así sabrás si tu cuello del útero produce flujo fértil o no.

Primero de todo hay que tener en cuenta que muy importante la higiene, por lo que te recomiendo que tengas las uñas cortas y limpias y que te laves las manos antes de realizar la palpación.

No existe más riesgo de infección que durante una relación sexual, pero está bien tenerlo en cuenta.

Un buen momento para proceder con la palpación es durante la ducha diaria o antes de mantener relaciones sexuales.

1 · Colócate de cuclillas, con la espalda recta. 

2 · Introduce en la vagina el dedo medio, también llamado corazón, ya que es el más largo. Recuerda evaluar la altura del cérvix, la consistencia y la apertura del orificio.

 

¿Cómo puede ser el flujo cervical?

Este tipo de flujo puede verse mezclado con el tipo-L y genera una sensación de humedad vaginal. Es el flujo idóneo para el paso del esperma hacia el útero.

El mismo día de la ovulación y también durante el día anterior aparece el flujo tipo-P.  Este tipo de flujo ya no es tan elástico pero es muy lubrificante.

Genera una sensación vaginal de estar muy lubricada y es el tipo de flujo que activa y capacita al esperma.

Una vez ha pasado la ovulación el flujo se seca y se vuelve espeso y pastoso. Vamos, impenetrable, por lo que bloquea el paso del esperma y bacterias hacia el interior del útero.

Aunque el esperma puede vivir dentro del útero de la mujer hasta 5 días, lo más recomendado es mantener relaciones sexuales dos días antes de la ovulación, momentos donde hay flujo tipo S y tipo P.

En esta página web hay una galería de imagenes del cérvix de diferentes mujeres a lo largo de sus ciclos menstruales. No es apto para todos los estómagos, ¡pero es muy ilustrativo!

Las células del cérvix, responsables de la producción del flujo, también son sensibles a los cambios hormonales.

Es por esta razón que el flujo varia en función del momento del ciclo.

En los momentos inmediatamente después de la regla a menudo la sensación es de sequedad y muy poco flujo.

Poco a poco, a medida que se va generando lo que en medicina china llamamos Yin, aparece el flujo tipo-L que es de apariencia pegajosa o húmeda y es el reflejo del aumento progresivo de los estrógenos.

Este tipo de flujo cumple la función de filtro para parte del esperma anormal.

A medida que los estrógenos van predominando y nos acercamos a la ovulación el flujo pasa a ser del tipo-S e indica que se inicia la etapa fértil.

Aquí el Yin ya está bien consolidado y predomina por encima del Yang por lo que la consistencia del flujo será elástica y resbaladiza como la clara de huevo (de ahí su sobrenombre: clara de huevo).

 

Para la Medicina China la ovulación depende del cambio de Yin a Yang, lo que en medicina occidental queda reflejado como el paso de la predominancia de los estrógenos a la de la progesterona.

Además la generación del flujo fértil depende directamente del Yin del organismo, por lo que en el caso de no estar siendo bien generado será importante tonificarlo con acupuntura, fitoterapia y observar si estás llevando una alimentación adecuada para cada fase del ciclo.

El estado de tu Yin y Yang también se pueden evaluar con la observación de la tabla de la temperatura basal.

 


Todo lo demás

 

Si estás atenta, si observas con atención, te darás cuenta de que durante el ciclo menstrual puede pasarte de todo.

No puedo acabar este apartado sin hablar del libro de Anna Salvia: Viaje al ciclo menstrual.

Entre las páginas de este libro encontrarás unos diagramas organizados para recolectar información sobre tu ciclo, no solo los datos evidentes sobre menstruación, flujo etc, si no también todo lo relacionado con lo emocional.

Sin duda, a lo largo de cada fase del ciclo sentimos de manera diferente. Al recoger toda esta información en nuestro diario de fertilidad podremos reconocer patrones que quizás antes nos pasaban desapercibidos. Conocerte mejor emocionalmente puede ser clave para tu fertilidad. 

 

Me viene en mente una pareja a la que atendí hace años.

Llevaban más de tres años buscando un embarazo sin éxito. Eran una pareja curiosa, siempre chinchándose.

La sorpresa llegó cuando después de varios meses de seguimiento con el diario de fertilidad la mujer se dió cuenta de que su problema de fertilidad consistía en que siempre discutían en los días fértiles y así, claro, no hay tu tía. 

Casos como este los hay a montones. Por esta razón soy partidaria de no subestimar la información más sencilla.

Todo sirve potencialmente.

 
 

 

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3. Reflexiones importantes antes de concebir

 

¿En qué momento una pareja decide tener un hijo?

¿Cómo es ese instante en el que se pasa a estar seguro de que sí, es una buena idea y es un buen momento?

 

Elixabete Imaz en su libro “Convertirse en madre, etnografía del tiempo de gestación” dice: “ …sopesar las condiciones vitales es siempre un paso posterior a la confirmación del deseo de maternidad.[…] Es así que “desear ser madre” se plantea  hoy como un paso previo y necesario a la maternidad misma."

Tanto si llevas tiempo buscando un embarazo como si la idea de ser madre es tan solo una fantasía que asoma por tu mente hay un ejercicio que me parece fundamental hacer antes de quedarte embarazada. 

Puede que nunca te hayas parado a pensar el por qué de tu deseo de maternar, al fin y al cabo ¿acaso hay que darle explicaciones a alguien?.

No obstante, creo que hacerse algunas preguntas entorno a un paso tan importante puede ayudarte a clarificar contigo misma, lo cual puede ser muy útil tanto a lo largo de todo el camino de la búsqueda de la maternidad como durante la crianza.


Pasa a la acción

Responde estas preguntas para ti misma. Si lo deseas puedes compartirlas con tu pareja e incluso podéis iniciar una conversación sobre este tema.

 

 
 

 

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Ahora ya sabes cómo leer las señales que da tu cuerpo en cada fase del ciclo.

Léete varias veces esta guía y empieza a observarte cada día. Si los datos que recoges te hacen pensar que tu fertilidad necesita mejorar no lo dudes, la Medicina China es tu gran aliada.

 

 
 

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