* Reglas generales para mantener
en buen estado la energía del Bazo *

Elementos imprescindibles para una digestión saludable desde la Medicina China

 
 

Alegría y actitud positiva frente a la comida.

Nuestra actitud frente a la comida es parte importantísima en la nutrición. Si comemos a gusto y estando relajados, apreciando los alimentos, nuestro cuerpo lo agradecerá absorbiendo y nutriéndose mejor.


Comer con la mente y la postura relajadas.

Es mejor no comer cuando uno está tenso o preocupado. Separar la comida del trabajo, la televisión, lectura…


Las preocupaciones y los problemas mentales consumen la energía del Bazo que se necesita para la digestión.

Trata de relajarte unos minutos antes de empezar a comer haciendo una respiración consciente o relajando los órganos abdominales.


Masticar muy bien (como mínimo 50 veces cada bocado).

La digestión empieza en la boca, con la insalivación el alimento entra pre-digerido al estómago. Si no se mastica bien, el bazo / estómago tiene que trabajar más con el correspondiente gasto de energía. Hay un refrán que dice “mastica tus bebidas y bebe tus alimentos”. Si tienes por costumbre comer rápido y sin masticar lo suficiente, te puedes ayudar soltando los cubiertos y reposando las manos sobre tus muslos, fuera de la mesa y cerrando los ojos y concentrándote en las sensaciones que vienen de tu boca.


No beber mucho líquido durante las comidas.

Beber un poco de líquido tibio o caliente (infusión) puede ayudar en la digestión, pero beber mucho líquido y frío diluye la concentración de los jugos gástricos y la digestión y puede provocar distensión del abdomen.


No tomar exceso de alimentos y bebidas de temperatura o naturaleza fría.

El proceso de digestión requiere calor. Un exceso de alimentos fríos consumen mucho fuego necesario para la digestión y pueden colapsar la función del bazo. Evita los alimentos fríos y crudos (gazpacho, ensaladas, frutas) si tienes dificultades digestivas.


No cenar copiosamente.

Lo mejor es dejar pasar 3 horas antes de acostarse. La energía del organismo va bajando a medida que transcurre el día; por la noche, la energía del bazo está al mínimo (de 9 a 11 de la noche) y por tanto cenar en exceso puede crear estancamiento, flema, calor y dañar el yin del estómago.


Consumir alimentos locales y de cultivo biológico.

Cuanto más procesado está un alimento, menos energía vital tiene; evitar pues: los congelados, envasados, microondas, alimentos irradiados, procesados etc.


Evitar el exceso de dulce.

Un poco de dulce tonifica el bazo, un exceso lo debilita. Es preferible tomar una infusión digestiva después de comer que un postre dulce. Es preferible dejarlo para otro momento.


No ayunar mucho tiempo.

A la larga disminuye la sangre (yin) y la energía (yang)


Confiar en nuestro cuerpo a la hora de elegir el alimento.

A medida que ponemos conciencia en nosotros mismos y en lo que comemos, podemos empezar a sentir cuales son nuestras necesidades internas y a diferenciarlas de nuestras adicciones y deseos. Del mismo modo, respetaremos a nuestro cuerpo cuando no tenemos hambre no comiendo.


Desarrollar la autoconfianza, ser amables con nuestro cuerpo es importante para mantener en buen estado la energía del bazo.

Trabajar nuestro aspecto femenino que está relacionado con el nutrir, dar soporte, interiorizar…


Equilibrar el ejercicio al aire libre con el trabajo intelectual.

Pasar muchas horas sentado y reflexionando debilita mucho la energía del bazo / estomago.


Masaje, contacto físico.

El tacto es importante para el buen funcionamiento de este órgano; también puede ser útil trabajar con la tierra, hacer cerámica etc y conectarse conscientemente con la tierra mientas se come, no sólo física sino también espiritualmente ,agradeciéndole por el alimento y el soporte que nos da.
Trabajar en el jardín, estar en con tacto con las plantas, los árboles, andar por la montaña etc, nos ayuda a fortalecer el elemento tierra